Ermitas

 

Ermita de Jesús Nazareno

Su construcción data del 1610. Tiene una edificación mudéjar con techumbres de madera. Su estado ruinoso debido al terremoto de Lisboa en 1755, hizo que se reconstruyera desde los cimientos en el 1766, gracias a Juan de Luque Granados y Grecia (importante personalidad de la época en Montemayor) que costeó la reconstrucción de la Ermita de Jesús Nazareno, así como los retablos y la capilla parroquial del Cristo de la Columna que se pueden contemplar en la actualidad.

La capilla mayor se cubre con bóveda de media naranja sobre pechina, decorada con pequeños tondos en los que se representan los Evangelistas. El retablo de la ermita se divide horizontalmente en banco, cuerpo principal y coronamiento. Es de madera tallada y dorada sobre fondo verde oscuro. En el retablo se contempla la imagen de Jesús Nazareno, obra actual del escultor cordobés Juan Martínez Cerillo, que lo hizo en 1937, y a  los lados, las imágenes de San Juan y la Verónica. En un lateral se encuentra el retablo de Ntra. Sra. de los Dolores, realizado en madera tallada sobre fondo oscuro. Esta imagen data de principios del siglo XVIII y parece proceder de la escuela granadina.

 En ella tiene su sede la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, que cuenta con más de cuatrocientos hermanos.

           

Dirección: Plaza de Jesús Nazareno

Ermita de San José

La Ermita de San José se encuentra a cierta distancia de la población. Fue edificada entre 1696 y 1700 siguiendo la arquitectura mudéjar. El templo consta de única nave dividida en tres tramos y cabecera rectangular. La portada de la ermita se protege con un pórtico con arcos de medio punto sobre pilares.

El retablo mayor perteneciente a la estética rococó, predominante en la segunda mitad del siglo XVIII, presenta una estructura muy plana, de madera dorada, con abundante decoración y presidida por la imagen de San José del siglo XVIII. En su interior también podemos encontrar la imagen de San Isidro Labrador muy venerada en la localidad, y de ella parte la romería del 15 de mayo. El pueblo siente una particular devoción hacia este templo.

     

Dirección: Camino de San José

Ermita de San Sebastián

La Ermita de San Sebastián es una pequeña construcción que se remonta al siglo XVI. Está situada al final de la calle San Sebastián. Se trata de una pequeña y sencilla construcción de planta rectangular, cubierta con techumbre de madera a dos aguas. Se accede por una puerta de medio punto enmarcada entre pilastras. Su portada se remata con una pequeña espadaña de ladrillo.

En su interior, en el lado derecho del altar mayor, se puede admirar la imagen de San Sebastián, protector contra las epidemias y la peste, posiblemente dieciochesca. Es una talla de un metro de altura y se presenta en el momento de su martirio, amarrado del brazo izquierdo a la rama de un árbol, sobre cuyo tronco apoya su espada. Atravesado el pecho por una saeta, cubre su desnudez por un paño de pureza de quebrados pliegues. 

     

 

Dirección: Calle San Sebastián

Ermita de Vera Cruz

Se sitúa al Norte de la población, en unas de sus entradas. Su construcción data de la segunda mitad del XVI. Es la ermita más antigua, donde reside la Cofradía de la Vera Cruz (la cofradía cuenta con más de quinientos hermanos). Siguiendo el típico esquema de la arquitectura mudéjar, se compone de una larga nave y cabecera cuadrada, separadas ambas por un robusto arco de medio punto con macizos machones.

El retablo mayor, se reduce a un mero marco de la boca del camarín ordenado por medio de dos columnas de orden toscano, sobre pedestal, culminadas por primas y floreros de talla. Es obra de finales del siglo XVIII. En el camarín interior, se veneran las imágenes de la Virgen de la Candelaria, que cada Semana Santa procesiona con el título de Soledad, y San José, una interesante y elegante talla de finales del seiscientos, y relacionable con la escuela sevillana. En el presbiterio está ubicado el Crucificado del siglo XVI de notable calidad artística, perteneciente a la corriente expresionista. La talla del Cristo Amarrado a la Columna pertenece al siglo XVII, al igual que la Virgen de la Candelaria.

Los exteriores de la ermita son sencillos. Tan solo destaca, a los pies de la portada principal, un arco de ingreso de medio punto flanqueado por pilastras toscanas, sobre las cuales monta un entablamento con frontón partido, dando cabida a una pequeña hornacina. En su lateral, se alza una pequeña espadaña, datada del siglo XVII.

     

 

     

 

Dirección: Plaza de la Vera Cruz